En el Pavón-Kamikaze se representa Suaves; mejor dicho, y para que quede clara mi formación académica, se re-presenta (nótese además el punto y coma).
 
Doctores tiene la crítica que sabrán definir en qué consiste la excelencia que pude ver. Tanto Esther Ortega como Carolina Yuste están más que magistrales que (lo magistral lleva adherido cierta petulancia del saber que se hace bien y un poco de artificio). El texto de Gon Ramos es un torrente de imaginación y eficacia, conceptos que raramente coinciden. La dirección del mismo permite respirar al texto y ser a las intérpretes. Pero bueno, esto en sí no es nada si no acontece el momento teatral del que fui testigo. Desde el primer momento todo es creíble y verosímil, incluso tratándose de una obra que merodea el teatro del absurdo y de la crueldad. Los dos personajes son tan absolutamente ciertos como inasibles y transitan por el texto haciéndolo suyo, tan suyo que la credulidad del espectador es total ante unas palabras que conforman el precioso mecanismo de la verdad artística. Recomendar Suaves es lo menos que alguien que os quiere podría hacer. Intentar desentrañar la explicación de lo inefable que es el arte en sí sería un ejercicio tan pretencioso como estéril.
 
Id a verla. Hoy es 21 de febrero y queda poco más de una semana de funciones.
Spread the love